Arquitectura

Una escuela teñida de naranja

En Le Courneuve, un suburbio de París que está llevando a cabo un renacimiento social mediante un nuevo plan urbanístico, Dominique Coulon proyecta un jardín de infancia y escuela elemental sobre las ruinas de un bloque de apartamentos degradados derribados en el 2004. La historia del lugar no es negada por esta obra, sino que en cambio es superada en un diseño que recoge la memoria del lugar para fundar un presente teñido de naranja.

 

Josephine Baker, recientemente completada por Dominique Coulon, es una nueva obra arquitectura que surge sobre las cenizas de un complejo residencial que fue erigido en la famosa Cité des 4000, un proyecto urbanístico de la ciudad de París de los años cincuenta, que se transformó en pocos años de barrio residencial densamente poblado en gueto para inmigrados.

Inspirándose en el plan urbanístico ideado por Bernard Paurd para el barrio, que no ignora pero recupera los signos trazados por las pasadas planificaciones, con la voluntad de volver a partir de la historia sin ignorarla, el edificio escolar se caracteriza por volúmenes cerrados en curso horizontal, que son interrumpidos y animados por aberturas que sobresalen, donde el color contribuye también a la fragmentación de las fachadas. El plano deriva de la oposición de los espacios funcionales principales del jardín de infancia y de la escuela elemental a los que se conectan la zona de juegos por un lado y la cafetería por el otro, gracias a un sistema de rampas que circunscriben el jardín, creando un anillo, abierto sólo en correspondencia con la entrada al sur.

En la geometría de las paredes interiores y exteriores se releen los signos de la planificación urbanística derivada de las numerosas edificaciones y de los derribos que este barrio ha sufrido: la asimetría y las líneas partidas crean muchos espacios de resulta que dan la impresión de haber sido arrancados por las vicisitudes históricos y fuertemente queridos para un renacimiento del barrio. La línea más dura es la que parte en dos la arquitectura de norte a sur en correspondencia con el patio verde, porque retoma la de uno de los bloques de apartamentos Presov y Ravel que fueron derribados con dinamita el 23 junio del 2004.

Remontándose al plan urbanístico de la Cité des 4000, originariamente llamada la ciudad de los 4.000 alojamientos construidos a partir de 1956, con el paso de los años estos complejos para viviendas de alta densidad demográfica se transformaron en guetos en los que la ciudad de París vertió inmigrados o familias necesitadas con los limpiaba el centro de la ciudad. Estas “banlieue”, donde el nivel de vida era muy bajo y muy fuerte el sentido de abandono de las instituciones, no tardaron en ser teatro de escenas de grave delincuencia. Tras la cesión por parte de París de la Cité a la municipalidad de Le Courneuve y, por tanto, tras la recuperación del territorio de su sentido de comunidad y ya no de suburbio de la metrópoli, se ha puesto en marcha una política de recuperación urbana caracterizada por el derribo de muchos “barres de logements" construidos entre los años cincuenta y sesenta, entre los que se encontraba también el Presov y el Ravel.

En este nuevo edificio que surge justo sobre el lugar de la demolición, Dominique Coulon ha decidido no borrar la memoria de tales hechos, sino mantenerla como signo urbano, testimonio de un pasado doloroso sobre el que renace una arquitectura con una función y una naturaleza proyectiva muy diferente. El color naranja que emerge de las aberturas y que literalmente se desborda por las rampas parece ser un símbolo del renacimiento de un barrio.

 

Más información:

www.coulon-architecte.fr

 

Fuente:

www.floornature.es

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